Medicina estética

Diferencias entre serum y crema antiarrugas

Cuidar nuestra piel en la juventud es más o menos fácil, ya que nos encontramos en un momento de la vida donde nuestra piel mantiene todas sus propiedades de manera natural. Sin embargo, cuando llegamos a cierta edad, es fundamental que los cuidados faciales sean más exhaustivos y utilicemos únicamente los productos adecuados para el cuidado de nuestra piel.

En el mercado existen infinidad de líneas de productos, y a veces podemos sentirnos abrumados y no saber cuál es el mejor producto para nuestra piel. Distinguir para qué sirve cada uno es fundamental para una buena elección y conseguir así el efecto deseado.

Serum

Se trata de un tipo de fluido con una textura más diluida que una crema, haciendo así que el tratamiento actúe sin dejar una textura grasa en la piel y teniendo por tanto una mejor penetración que cualquier crema. El uso de un serum se trata de un tratamiento complementario, que debe aplicarse junto a una crema antiarrugas o hidratante.

Normalmente se aplica primero el serum y a continuación la crema, ya que, como hemos comentado, el serum penetra mejor en la piel. Si fuera al revés, la crema impediría que el serum penetrara en la piel y , por tanto, no actuaría correctamente. Usados en la correcta combinación, el serum potencia los efectos de ambos tratamientos, consiguiendo así un efecto mucho mayor y manteniendo por más tiempo una piel sin arrugas ni imperfecciones.

Mientras que cualquier crema antiarrugas tiene unos efectos a largo plazo (siempre si se hace un uso constante de ella), con el serum los efectos pueden verse de manera más inmediata, obteniendo una piel más luminosa casi al momento.

Crema antiarrugas

La crema se obtiene combinando agua y aceite, unidos mediante una acción especial que da como resultado una textura suave.

Su acción es mantener la piel hidratada, evitando así la aparición de arrugas, marcas e imperfecciones en la piel. Su uso debe ser constante y previamente se ha debido limpiar bien la zona para eliminar impurezas. Debido al aceite que contienen, las cremas son más adecuadas para pieles más maduras con tendencia a la sequedad.

Existen tantos serums y cremas como podamos imaginar: antiarrugas, reparadoras, hidratantes, etc. Lo ideal es que demos con el tipo de tratamiento que mejor le vaya a nuestra piel y al efecto que queramos conseguir en ella. Para estar seguros acertando con qué producto va mejor para nuestra piel, lo mejor es que consultemos a un profesional de la medicina estética que pueda hacernos un estudio de la piel y así aconsejarnos qué tipo de producto deberíamos utilizar para nuestra limpieza diaria.

En Clínica Klenner realizamos un análisis previo exhaustivo y te asesoramos en todo momento para ofrecerte la mejor propuesta para tu piel. ¡Te esperamos!