Mastopexia: qué es, tipos de cirugía, cicatrices y recuperación
La mastopexia es una de las cirugías mamarias más solicitadas para recuperar la firmeza perdida tras embarazos, la lactancia o el paso del tiempo. Te contamos qué tipos de incisión existen, cómo es el postoperatorio y cuándo se puede combinar con un aumento o una reducción de pecho.
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La mastopexia, también llamada mamopexia, es la cirugía estética que eleva, reafirma y remodela el pecho caído o flácido. A diferencia de otras intervenciones mamarias, su objetivo no es cambiar el volumen, sino recuperar la posición y la firmeza que el pecho ha perdido con el tiempo, los embarazos o las variaciones de peso.
En Clínica Klenner realizamos mastopexias en Valencia con un enfoque personalizado para cada grado de caída. En este artículo te explicamos en qué consiste el procedimiento, qué tipos de cicatriz existen y cómo es la recuperación paso a paso.
¿Qué es una mastopexia y qué corrige exactamente?
La mastopexia corrige la ptosis mamaria, es decir, la caída del pecho causada por la pérdida de elasticidad de la piel y de los ligamentos que lo sostienen. Esta pérdida de firmeza es habitual tras embarazos, la lactancia, cambios bruscos de peso o, simplemente, por el paso de los años.
La intervención reposiciona el tejido mamario, eleva el complejo areola-pezón y retira el exceso de piel sobrante, consiguiendo un pecho con una forma más juvenil y una posición más alta sobre la pared torácica. No añade ni quita volumen por sí sola: si además buscas más volumen o reducir el tamaño del pecho, se puede combinar con otra intervención (lo explicamos más abajo).
Antes de la cirugía, evaluamos el grado de ptosis de cada paciente, ya que de él depende tanto la técnica como el tipo de cicatriz resultante:
- Ptosis leve (grado I): el pezón está a la altura del surco submamario o ligeramente por debajo.
- Ptosis moderada (grado II): el pezón queda por debajo del surco, pero el tejido mamario aún cubre parte de él.
- Ptosis severa (grado III): el pezón apunta hacia abajo y queda claramente por debajo del surco submamario.
En general, son buenas candidatas las mujeres con buena salud general, sin previsión de futuros embarazos a corto plazo y con expectativas realistas sobre el resultado. El tabaquismo activo puede afectar a la cicatrización, por lo que se recomienda dejar de fumar antes de la intervención.
Es habitual confundir la mastopexia con el aumento de pecho, pero corrigen problemas distintos: la mastopexia soluciona la posición y la flacidez, no la falta de volumen. Si tu pecho ha perdido tamaño además de firmeza, tu cirujano puede recomendarte combinar ambas técnicas, como explicamos más adelante.
¿En qué consiste el procedimiento?
La mastopexia se planifica de forma individual según el grado de caída, la calidad de la piel y los objetivos de cada paciente. En líneas generales, el procedimiento incluye estos pasos:
Elevación y reubicación de la areola y el pezón
Se retira el exceso de piel y se reposiciona el complejo areola-pezón en una ubicación más alta y centrada sobre el pecho. Cuando la areola se ha dilatado con el tiempo, algo frecuente tras la lactancia, es habitual reducir también su diámetro durante la misma intervención, consiguiendo una proporción más natural entre areola y volumen mamario.
Con o sin implantes
La mastopexia puede realizarse utilizando únicamente el propio tejido mamario, sin necesidad de prótesis, cuando el objetivo es solo elevar y reafirmar. En los casos en los que además se busca aumentar el volumen, se puede combinar con implantes en la misma cirugía; lo detallamos en el apartado de combinaciones más abajo.
Duración y tipo de anestesia
La intervención se realiza bajo anestesia general en quirófano hospitalario y suele tener una duración de entre 2 y 3 horas, dependiendo de la técnica elegida y de si se combina con otro procedimiento como el aumento o la reducción de pecho. Antes de la cirugía se realizan las pruebas preoperatorias habituales (analítica, valoración anestésica) y se marca la nueva posición de la areola y el pezón con la paciente de pie, para planificar el resultado con la mayor precisión posible.
Tipos de incisión y cicatrices según el grado de caída
El tipo de cicatriz depende directamente del grado de ptosis y de la cantidad de piel que sea necesario retirar. Cuanto mayor es la caída, mayor suele ser la incisión necesaria para conseguir un resultado estable y duradero.
Periareolar
La incisión se limita al contorno de la areola. Es la técnica con menor cicatriz visible, indicada para grados de ptosis leves (grado I) en los que apenas hay que retirar piel.
Vertical
Añade una incisión vertical desde la areola hasta el surco submamario, con forma similar a una «lollipop». Se utiliza en casos de ptosis moderada (grado II), cuando la técnica periareolar no es suficiente para reposicionar el pecho de forma estable.
En T invertida (ancla)
Combina la incisión periareolar, la vertical y una tercera incisión horizontal en el surco submamario. Es la técnica indicada para los grados de ptosis más pronunciados (grado III), donde hay que retirar mayor cantidad de piel sobrante para conseguir la elevación deseada.
En los tres casos, las cicatrices quedan situadas en zonas discretas de la mama y tienden a difuminarse de forma considerable con el paso de los meses, aunque su visibilidad final depende también del tipo de piel y de la predisposición genética de cada paciente a la formación de cicatrices.
¿Se puede combinar la mastopexia con otra cirugía? (aumento o reducción de pecho)
Sí. La mastopexia se combina con frecuencia con otras intervenciones mamarias en la misma cirugía, según el resultado que se busque:
- Mastopexia con aumento de pecho: se añaden implantes para ganar volumen además de elevar el pecho. Es la combinación más habitual cuando, junto a la caída, existe también pérdida de volumen tras embarazos o cambios de peso.
- Mastopexia con reducción de pecho: se retira tejido mamario además de elevar el pecho. Está indicada cuando el volumen actual es excesivo o genera molestias físicas, como dolor de espalda, cervicales o marcas del sujetador.
Combinar procedimientos en una sola cirugía reduce el número de intervenciones, de ingresos hospitalarios y de periodos de recuperación. No obstante, no todas las pacientes son candidatas a la combinación: el cirujano debe valorar cada caso de forma individual, ya que combinar mastopexia con implantes de gran volumen, por ejemplo, puede aumentar el riesgo de complicaciones en la cicatrización.
Postoperatorio: ingreso, reposo y recuperación
Tras la mastopexia, la paciente permanece ingresada entre 24 horas y un día de observación, según la evolución tras la cirugía. El dolor postoperatorio se controla con analgesia pautada y suele ser moderado, similar al de otras cirugías mamarias; no es una intervención especialmente dolorosa, aunque sí puede haber molestias, tirantez e inflamación durante los primeros días.
Durante la primera semana se recomienda reposo relativo, evitar levantar los brazos por encima de los hombros y dormir boca arriba para no presionar la zona operada. En las dos primeras semanas no se deben realizar esfuerzos físicos ni ejercicio, y conviene evitar conducir hasta que se haya recuperado la movilidad completa de los brazos. El uso de un sujetador postquirúrgico específico, indicado por el cirujano, ayuda a sostener el resultado durante toda la fase de cicatrización.
La incorporación a la actividad laboral suele ser posible a partir de la primera o segunda semana si el trabajo no implica esfuerzo físico, mientras que el ejercicio y el deporte de impacto se retoman de forma progresiva a partir del primer mes, siempre con el visto bueno del cirujano.
| Fase | Tiempo aproximado |
|---|---|
| Ingreso hospitalario | 24 horas – 1 día |
| Reposo relativo, sin levantar los brazos | 1-2 semanas |
| Vuelta al trabajo (sin esfuerzo físico) | 1-2 semanas |
| Retirada de puntos/revisión | 10-15 días |
| Ejercicio y deporte de impacto | A partir del primer mes |
| Resultado definitivo | 3-6 meses |
Resultados y cuándo son definitivos
El resultado final se aprecia de forma progresiva a medida que baja la inflamación, y suele estabilizarse por completo entre los 3 y los 6 meses tras la cirugía. Es un resultado duradero, aunque puede verse modificado con el tiempo por futuros embarazos, cambios de peso importantes o el propio envejecimiento natural del pecho.
Puedes consultar resultados reales de mastopexia en nuestra galería de antes y después para hacerte una idea más concreta del tipo de cambio que se puede conseguir según cada grado de ptosis.
Si quieres saber si eres candidata a esta cirugía, solicita tu valoración en Clínica Klenner y resolveremos todas tus dudas de forma personalizada.
Dr. Cristhian Klenner, cirujano plástico y estético en Clínica Klenner.


